El doble rasero estético

Un reciente anuncio ha puesto en evidencia una de las deudas más antiguas de los medios de comunicación masivos: la Unión Europea de Radiodifusión (EBU), en alianza con European Athletics, presentó una guía de directrices audiovisuales para frenar la habitual sexualización de las atletas femeninas durante las retransmisiones deportivas.

La normativa europea busca algo tan elemental como lógico: que las cámaras enfoquen la técnica, el esfuerzo, la marca y el talento de las deportistas, eliminando planos picados desde ángulos bajos, zooms prolongados a sus zonas pélvicas o glúteos, y repeticiones innecesarias en cámara lenta que no aportan ningún valor narrativo ni deportivo.

Competencias deportivas en el 3 Festival Nudista Internacional | Cartagena 2025 | Comunidad Nudista Otro Cuento

Es inevitable preguntarse: ¿por qué ha tomado tanto tiempo exigir respeto técnico para mujeres que dedican su vida al alto rendimiento? Y, sobre todo, ¿qué relación tiene esta mirada cosificante con la forma en que habitamos y retratamos la desnudez en el nudismo?

La hipocresía del "espectáculo": Dos miradas para dos géneros

El deporte de élite es una industria millonaria sustentada en patrocinios, estatus y licencias publicitarias. Sin embargo, el trato estético reservado a hombres y mujeres dista mucho de ser equitativo.

Cuando la televisión transmite partidos de fútbol, baloncesto o rugby masculino, los tiros de cámara enfatizan la jugada, el marcador, la estrategia o la emoción del triunfo. Rara vez se utiliza la repetición en cámara lenta para encuadrar la entrepierna de un deportista o la tensión de sus glúteos antes de un saque. Con las mujeres, el lente mediático ha operado históricamente bajo la lógica del consumo visual: la atleta "más atractiva" roba pantalla, el uniforme ceñido se convierte en el centro del encuadre y el cuerpo femenino pasa de ser un instrumento de potencia deportiva a un objeto de gratificación para el espectador.

A las deportistas se las evalúa bajo un doble rasero: se exige que superen récords olímpicos, pero simultáneamente se espera que luzcan "estéticas", delgadas, depiladas y sensuales ante la cámara. Si no cumplen con el canon, la visibilidad comercial sencillamente se evapora.

El "Efecto Halo" y la mirada eurocéntrica del cuerpo

Esta distorsión mediática conecta con un fenómeno psicológico profundamente arraigado: el efecto halo. Tendemos a asociar de forma inconsciente que las personas que cumplen con los estándares estéticos dominantes (jóvenes, hegemónicas, esbeltas y de rasgos caucasicos) son intrínsecamente más valiosas, confiables o capacitadas.

Esta construcción social no solo condiciona la televisión, sino que ha moldeado nuestras preferencias culturales y políticas. Durante siglos se nos ha vendido un ideal de belleza basado en la matriz eurocéntrica y anglosajona, relegando o invisibilizando la diversidad de los cuerpos reales, las corporalidades afro, indígenas, mestizas, maduras o disidentes.

Si la sociedad en general no logra ver un cuerpo femenino sin aplicar el filtro de la sexualización o del juicio estético, ¿cómo pretendemos consolidar un nudismo social verdaderamente incluyente si replicamos los mismos vicios visuales?

Asistente noruego al 4° Festival Nudista Internacional | Cartagena 2026 | Comunidad Nudista Otro Cuento

El reto del nudismo: ¿Cuándo regularemos nuestra propia narrativa?

Mientras Europa empieza a sancionar y corregir la realización televisiva para proteger la dignidad de sus deportistas, la comunidad nudista enfrenta un espejo incómodo.

Resulta contradictorio pregonar la "aceptación de todos los cuerpos" cuando la comunicación visual de ciertas agrupaciones y creadores de contenido parece dictada por los mismos manuales de explotación comercial:

  • Fotografías seleccionadas con sesgo: Promocionar eventos nudistas utilizando casi de forma exclusiva cuerpos femeninos hegemónicos, en poses preconcebidas para cautivar miradas morbosas.

  • Encuadres sugerentes: Copiar la misma narrativa de "ángulos bajos" y recortes visuales para vender suscripciones en plataformas de pago (OnlyFans, Patreon), camuflando la mercantilización de la imagen bajo el rótulo de "naturismo".

  • Invisibilización de la diversidad real: Omitir la corporalidad madura, los cuerpos diversos, las marcas de la piel o las realidades étnicas de nuestro territorio en favor de una imagen "fotogénica" y vendible.

El nudismo es, en su esencia, una práctica política y pedagógica de neutralidad corporal. Significa aprender a habitar el espacio común despojados de ropajes, pero también despojados de la necesidad de calificar, calificar o jerarquizar el cuerpo ajeno.

Europa dio un paso fundamental al exigir que la cobertura deportiva respete el talento por encima de la anatomía. Nos corresponde ahora a nosotros, como activistas, organizadores y participantes, exigir rigor ético en el registro visual de nuestras comunidades. La verdadera aceptación de los cuerpos no se logra repitiendo los vicios del mercado, sino teniendo la valentía de retratarnos y respetarnos tal y como somos.

Comentarios