Té y Teatro: El arte de desnudarse en el corazón del 4FN

Si nos ponemos técnicos, el arte es toda forma de expresión creativa que usamos para comunicar ideas, emociones o visiones del mundo. Es una definición amplia, pero si recordamos que el primer elemento artístico de la historia fue el propio cuerpo humano, no es de extrañar que la desnudez siga siendo hoy la base de las obras más poderosas. En este 4FN, tuvimos la fortuna de experimentar dos formas de arte milenarias que nos tocaron el alma.

Puentes sobre la arena: Una Ceremonia de Té inaugural

Daniel, Roxana y el equipo de Otro Cuento no saben quedarse quietos. Siempre están buscando cómo hackear la experiencia del festival, y esta vez se trajeron un "clásico" que, aunque no es muy colombiano, resultó ser el acto inaugural perfecto.

Los inicios de cada festival suelen ser emotivos, pero este buscaba algo más profundo: crear comunidad desde el minuto uno. Imaginen el escenario: una playa alejada del ruido de la ciudad, el sonido de las olas como banda sonora y el viento susurrando entre nosotros. En el suelo, una tela con un mandala de plumas de pavo real y velones rojos sobre troncos secos. Allí, cuerpos desnudos y una bebida con siglos de tradición oriental se unieron en un ritual de bienestar físico y mental.

Aunque me llaman "Mr. Misterio" por no dar spoilers antes de los eventos, los asistentes estarán de acuerdo en que el simbolismo de esta ceremonia (adaptada a nuestra cultura, y no, no fue agua de panela) nos mostró paralelismos increíbles con nuestras propias vidas y sueños, y como no quiero dañar la experiencia de quienes no la han vivido, pues espero que asistan a las siguientes sesiones de ceremonia de té en Medellín y espero tambien podamos hacer un par en Bogotá.  

El cierre fue puro "punk" y rebeldía: la libromancia. Tomamos un libro virgen (El Oficio de Desvestirse de Lina Botero, un título que ni mandado a hacer) y, bajo la guía de Gina, nuestra anfitriona, cada uno cerró los ojos, escogio una página al azar y... ¡la arrancó! Como quien raya una obra de arte recién pintada, fuimos despojando al libro de sus hojas, una por una, hasta dejarlo como margarita en manos de enamorado. Fue un acto simbólico de cariño y delicadeza; un recordatorio de que valoramos a las personas por su esencia y no por sus "envoltorios". Salimos de allí sintiendo que no estábamos construyendo muros, sino tendiendo puentes.

Teatro Denude: El arte que nació de nosotros

El sábado 2 de mayo, después de la adrenalina de las pruebas piratas, el auditorio del hotel se transformó. Las luces LED apuntaban a un atrio de madera y el silencio se apoderó del lugar. Estábamos a punto de presenciar la precuela de un proyecto que nació de las clases de improvisación del festival anterior: Teatro Denude.

Actores Naturales de la obra presentada en el 4FN

Lo increíble de este grupo es que, salvo el director y la actriz principal (Karla Sepulveda), todos son "actores naturales". Personas de nuestra comunidad nudista que, sin formación previa pero con mucha pasión, se subieron a las tablas. Debo confesar que no soy fan del teatro (soy más de cine), y una parte de mi esperaba una comedia, algo ligero, un prejuicio probablemente de conocer a las alegres personas como asistentes al festival, pero me alegro infinitamente de haberme equivocado con mis expectativas.

La obra arrancó con una "diva" cargada de ínfulas de grandeza, un personaje polémico que de inmediato generó esa incomodidad que no nos dejo indiferentes. Luego pasamos a mi escena favorita: una familia disfuncional discutiendo sobre diferencias irreconciliables y un hijo que no se va de casa, todo esto mientras el fantasma de otro hijo (muerto en el servicio militar) lanzaba monólogos que me dejaron boquiabierto. Los diálogos, el maquillaje y el uso de las luces nos llevaron de la cruda realidad a momentos oníricos donde la pareja bailaba recordando el amor que alguna vez tuvieron.

Ver a compañeros nudistas que hace una hora estaban relajados en la playa, encarnando estos papeles con tanta intensidad y realismo, realmente de dejo atónito. Sus interpretaciones no eran caricaturas, sus actuaciones no eran exageraciones; se sentía la tensión, la mirada y el sentimiento en cada respuesta, esta gente realmente habia trabajado duro y con el corazón para esta obra. 

También hubo espacio para el alivio cómico con la historia del "amigo de un amigo" y ese personaje políticamente incorrecto que todos conocemos. Pero el momento más divertido fue, sin duda, el del asistente que vi como alguien tímido o introvertido, oh sorpresa cuando lo vi interpretando actor en un casting de un producto y logró lo imposible: contar el mismo chiste una y otra vez y hacernos reír en cada repetición. De ahora en adelante, seguro que su jingle será "Brisa de Verano".

El cierre y el sueño de Bogotá

La obra terminó por todo lo alto con el elenco bailando Murder on the Dancefloor, arrastrando a todo el público a la pista. El único que se quedó sentado fui yo, pero por la "barrera protectora" que me da la cámara; a nadie se le ocurre poner a cantar o bailar al que está registrando el espectáculo (risas).

Al salir del auditorio, la emotividad era incontenible. No había visto tantos abrazos desde la última graduación a la que me invitaron. Estreché la mano de cada miembro de Teatro Denude con una admiración genuina. Como promotor, mi primer pensamiento fue: "Tengo que llevarlos a Bogotá". La logística de mover a todo un equipo es un reto grande, pero la experiencia es tan potente que nuestra comunidad en la capital merece vivirla.

Ya veremos cuándo cuadramos la Ceremonia del Té y las funciones de teatro nudista en Bogotá. Por ahora, me quedo con la satisfacción de saber que el nudismo en Colombia no solo es libertad física, sino también una plataforma para el arte más honesto y valiente que he visto en mucho tiempo.

De nuevo muchas felicitaciones a aquellas personas que crean arte, espacios de relajación, escape, confrontación y expanción para los demás, crean rituales, obras, escenarios y realidades alternas que nos permiten vivir las cosas de maneras diferentes... Gracias por vivirlo al desnudo y gracias por compartir su arte, su talento y amor por la vida con quienes asistimos; y gracias a Otro Cuento por permitir que estos artístas tengan espacios seguros donde puedan ofrecernos lo mejor de ellos en un grandioso festival.  

Te gustaria vivir estas experiencias en tu ciudad?  

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